Reportaje

“Hay que entender que sobre la impunidad es imposible construir una democracia”

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, se refirió a los juicios por los crímenes de lesa humanidad en Bahía Blanca, a la complicidad del clan Massot y el multimedios La Nueva Provincia con la dictadura; la libertad de expresión y la libertad de empresa.

Estuvo presente en el inicio de los juicios por causas de lesa humanidad que se están llevando adelante en Bahía Blanca
Estuvimos presentes y es un lugar muy complicado por la fuerte presión del diario La Nueva Provincia y la fuerte presión militar que hay en la región.
Esto que parecía insólito que se pudiera realizar en Bahía Blanca, porque muchos de estos represores que hoy están siendo juzgados se consideraban señores de la vida y de la muerte, hoy están sentados en el banquillo de los acusados.
Fue muy importante la manifestación de las organizaciones de DD.HH.; sindicales; culturales, que realizaron un acto frente a la Universidad donde estaban siendo juzgados.
Esperamos que este proceso sirva para entender que sobre la impunidad es imposible construir una democracia y para que esto no vuelva a ocurrir nunca más.
Hay muchas acusaciones contra La Nueva Provincia, porque en lo que paso en el país hubo muchas complicidades civiles; empresariales y religiosas, y eso se puso en evidencia.
Estamos acompañando todos estos procesos, que ahora también se abren en Goya, Corrientes, para ir completando todos estos juicios en el país y cerrar tanto dolo y sufrimiento del pueblo argentino.

Me imagino que debe sentir satisfacción viendo este presente desde aquellos comienzos en que los que pedían justicia estaban tan solos
Me parece importante haber llegado a esta etapa porque cuando comenzamos a reclamar el derecho de verdad y de justicia tuvimos que recurrir a tribunales en otros países como España; Francia; Italia; Suecia, por lo que hemos avanzado.
Es inédito en el mundo que la justicia ordinaria este juzgando los crímenes de lesa humanidad. No se si puedo decir que me siento contento, pero si que me reconforta que podamos afirmar la vigencia de los Derechos Humanos en la construcción democrática y que la sociedad haya despertado a todo esto.
Lo fundamental es que sirva para que no vuelva a ocurrir nunca más.

¿Cuánto falta todavía por avanzar en estos temas?
Hay más de setecientos casos todavía en los que la Comisión de Verdad y Justicia del Ministerio de Justicia está tratando de avanzar. Esperemos que llegue al fin a tener claridad de que es lo que pasó en la época de la dictadura y las responsabilidades de los actores civiles.

Usted nombró a La Nueva Provincia, que es parte de un multimedio muy importante de la familia Massot, que fueron los más abiertamente simpatizantes de la dictadura. El allanamiento a este diario fue catalogado por los grandes medios y sus asociaciones de prensa como un ataque a la libertad de prensa, ¿cómo lo entiende?
No es de ninguna manera un ataque a la libertad de expresión pero siempre utilizan esto y en Argentina hay libertad de prensa, que no hay que confundir con libertad de empresa.
Si hay responsabilidades esa empresa debe ser investigada y nadie coarta las barbaridades que dice La Nueva Provincia sobre la actualidad del país.
Si fueron aliados de la dictadura les cabe la investigación como a otras empresas como la Ford; Mercedes Benz; Ledesma, que evidentemente son responsables con la dictadura en la represión, y deben ser investigados.

Al igual que Clarín y La Nación con Papel Prensa
Por supuesto.

Da la impresión que con el avance de las investigaciones sobre las complicidades civiles con la dictadura, algunos medios se han alineado en una posición hostil hacia los organismos de Derechos Humanos.
Ningún medio de prensa es aséptico, pero creo que lo que están haciendo es un mecanismo de auto defensa frente a lo que está ocurriendo en el país.
Hay muchas cosas que estos medios hoy están tratando de justificar y es función de la nueva Ley de Medios el romper con estos monopolios para encontrar otros caminos de expresión y la verdadera libertad de prensa.
Lógicamente que esto afecta a sus intereses económicos.

¿Es solo una puja por intereses económicos o lo que está en juego es el poder de lobby para presionar a toda la sociedad?
También. Buscan presionar a la sociedad en todo sentido y en este caso desvirtuar lo que fue la complicidad de muchas empresas con la dictadura y la situación actual que vive el país.

¿Cómo vio Usted el tema Schoklender y la Fundación de Madres de Plaza de Mayo?
En el caso de Madres, cualquier organización si tiene las cosas en regla y quiere hacer viviendas sociales las puede hacer. Ahora, si hubo ilícitos es un problema judicial que se debe investigar y esclarecer las responsabilidades.

¿Qué opinión le merece el tratamiento que se le está dando a esta cuestión?
Preocupante y doloroso. Aparece la figura de Schoklender, dinero que ha dado el gobierno para la construcción de casas. Hay que ver cómo se manejaron esos fondos y si se cumplieron con los pagos de acuerdo a las etapas de las obras.
Es algo que tendrá que investigar la justicia y se que también lo está haciendo la Auditoria General de la Nación.
Desconozco los mecanismos pero habrá que investigar las responsabilidades de cada uno y eso es todo, pero no se puede condenar a nadie hasta no saber cuáles fueron sus responsabilidades.

 
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